La Dra. Magdalena Araya, Profesora Titular del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile y presidenta de la Corporación de Apoyo al Celíaco (COACEL), participó como experta en la discusión parlamentaria sobre la regulación de la venta de alimentos libres de gluten, aportando antecedentes técnicos y sanitarios desde su experiencia en enfermedad celíaca ante la Comisión de Salud del Senado.
La discusión se enmarca en el proyecto correspondiente al Boletín N° 18.302-11, que busca modificar el artículo 9 bis incorporado a la Ley 20.606 por la Ley 21.362: la propuesta apunta a eliminar la obligación de disponer de góndolas, estantes o vitrinas exclusivas para la venta de alimentos libres de gluten, manteniendo las medidas necesarias para garantizar su correcta identificación e inocuidad, principalmente la leyenda “Libre de Gluten” y el símbolo de la espiga tachada.
La enfermedad celíaca requiere mantener durante toda la vida una dieta estricta libre de gluten. Sin embargo, los antecedentes técnicos presentados durante la discusión del proyecto indican que la seguridad de los alimentos depende fundamentalmente de prevenir la contaminación cruzada durante su elaboración, procesamiento y envasado, mediante buenas prácticas de fabricación y sistemas de aseguramiento de la calidad, no mediante su separación al final del proceso, en el punto de venta.
En este sentido, la Dra. Araya –quien es directora académica del Diplomado de Enfermedad Celíaca, Intolerancia y Alergias Alimentarias del INTA- explicó que la separación física de los productos tuvo su origen en una realidad de la industria alimentaria distinta a la actual, cuando “se utilizaban envases de mala calidad, generalmente de un papel poroso parecido al papel de diario. Entonces era realmente un riesgo poner un envase de harina común y corriente con gluten al lado de una sin gluten”. Actualmente, señaló, los sistemas de envasado han evolucionado y los productos libres de gluten se comercializan en paquetes bien sellados.
La experiencia regulatoria internacional presentada como antecedente tampoco identifica exigencias de góndolas exclusivas como medida de protección sanitaria en países de la Unión Europea, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.
Disponibilidad y acceso para las personas con enfermedad celíaca
Según expuso la académica del INTA ante la Comisión de Salud del Senado, uno de los principales problemas de la normativa actual es que una medida destinada originalmente a facilitar la compra puede terminar restringiendo la oferta de productos libres de gluten, especialmente en establecimientos que no cuentan con espacio suficiente para habilitar áreas exclusivas.
Araya explicó que existen numerosos alimentos de consumo habitual que pueden ser libres de gluten y que hoy se encuentran distribuidos en las góndolas correspondientes a su categoría, pero que concentrarlos obligatoriamente en un único sector podría generar dificultades prácticas a la población celíaca.
“Hay productos de uso común, como el arroz, que están en las góndolas comunes y corrientes y, si todo lo etiquetado “sin gluten” se pone en un solo sector, apartado de los pasillos de alto tráfico, se creará un problema de disponibilidad y accesibilidad”, destacó.
A esto se suma la realidad de comercios medianos y pequeños, donde disponer de espacios exclusivos puede resultar difícil de implementar. Por ello, la Dra. Araya planteó que el énfasis debe estar puesto en la fiscalización, de modo de asegurar que los productos identificados como libres de gluten efectivamente cumplan con esa condición.
El proyecto, que fue presentado por los senadores Juan Luis Castro, Sergio Gahona y Enrique Lee, junto a la senadora Ximena Órdenes, fue aprobado en general y pasó a Sala para continuar su tramitación.
