En una ceremonia especialmente cercana y emotiva, la Dirección de Asistencia Técnica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile reunió para celebrar sus 30 años de historia a autoridades, académicos y académicas, profesionales, funcionarios y funcionarias, además de personas que han formado parte del desarrollo de esta unidad.
La actividad tuvo como eje el lanzamiento del libro Tres décadas de ciencia aplicada. La huella en la industria de la Dirección de Asistencia Técnica del INTA-Universidad de Chile, publicación que reconstruye los principales hitos de una labor iniciada en 1994 y que ha permitido conectar el quehacer del INTA con el sector productivo.
A lo largo de sus tres décadas, esta Dirección ha cumplido un papel fundamental en trasladar las capacidades científicas y tecnológicas del INTA hacia aplicaciones concretas. Este trabajo ha tenido como sustento las distintas áreas de investigación del INTA y la participación de sus académicos, académicas y equipos profesionales, permitiendo que los avances científicos traspasen los laboratorios y se traduzcan en soluciones para industrias de diversos rubros y, finalmente, para las personas. De esta manera, ha actuado como un puente entre investigación y aplicación, contribuyendo a que la evidencia científica forme parte de procesos asociados a la calidad, inocuidad y características nutricionales de los alimentos.
La ceremonia fue encabezada por la Directora del INTA, Prof. Lee Meisel, quien recordó el propósito que dio origen a esta unidad durante la dirección del Dr. Ricardo Uauy: establecer un puente entre la ciencia y las necesidades del sector productivo.
“En 2026, cuando el INTA cumple 50 años, queda claro que la Asistencia Técnica ha sido mucho más que una unidad de servicios. Ha sido una forma concreta de cumplir la misión pública de la Universidad de Chile: poner el conocimiento científico al servicio del país”, dijo la profesora Meisel.
“Durante estas tres décadas, ayudó a transformar la ciencia en confianza. Cada análisis, cada certificación, cada estudio, contribuyó a que las decisiones del sector productivo se apoyaran en evidencia. Y contribuyó a que las personas pudieran acceder a alimentos más seguros y mejor informados. Este trabajo, muchas veces silencioso, ha tenido un impacto real en la industria, en la salud pública, en la innovación alimentaria, y en la confianza de la ciudadanía”, añadió.
Hoy, agregó la directora, los desafíos climáticos –que incluyen la menor disponibilidad de agua- y el envejecimiento de la población requieren entender la seguridad alimentaria no solo como disponibilidad de alimentos, sino que esos sean nutritivos, seguros, accesibles y sostenibles, lo cual hace indispensable seguir manteniendo una relación técnica, transparente y basada en evidencia científica con la industria.
Durante la ceremonia, la directora de Asistencia Técnica, Carmen Gloria Yáñez, recorrió los primeros años de la unidad y su evolución desde una Secretaría hasta constituirse en Dirección. “Esa semilla germinó gracias a la visión estratégica de grandes líderes. En 1994, el Dr. Ricardo Uauy tuvo la claridad de tender un puente bidireccional entre el conocimiento del INTA y las necesidades del sector productivo. Años más tarde, el Dr. Fernando Vio le imprimió un impulso transformador y de profesionalización clave, liderando el desafío histórico que nos llevó a la acreditación de nuestro Laboratorio Centro de Alimentos”.
En su intervención reconoció a quienes contribuyeron a construir y fortalecer este trabajo, entre ellos Ernesto “Tino” Guzmán Castro, Gloria Vera Almarza, Isabel Zacarías y Santiago Muzzo. Y, particularmente, agradeció a su equipo de Asistencia Técnica y Laboratorio Centro de Alimentos: “Su resiliencia, su mística de trabajo, su empatía y el amor que le ponen a cada tarea son el verdadero corazón de esta unidad. Ustedes son el alma y el sustento técnico que le da valor indiscutible al Sello INTA”.
“Hoy, cuando miramos este camino de tres décadas, vemos con orgullo en lo que nos hemos convertido: en un motor de vinculación socioproductiva acreditado bajo la norma ISO, articulado con laboratorios de investigación como el Laboratorio de Nutrición Funcional, Laboratorio de Antioxidantes, Laboratorio de Lípidos, Laboratorio de Microbiología y Probióticos y Biotecnología, entre otros, con estudios clínicos en seres humanos y con un Programa de Salud y Bienestar Laboral que impacta directamente la vida de trabajadores en las faenas y empresas del país”, resumió Carmen Gloria Yáñez.
Un momento especialmente significativo fue el homenaje sorpresa al Dr. Fernando Vio del Río, académico y exdirector del INTA, en reconocimiento a su dedicación y permanente apoyo al desarrollo de la Dirección de Asistencia Técnica. Antes de recibir el reconocimiento, el Dr. Vio compartió, con cercanía y humor, recuerdos de distintos episodios y personas vinculadas a la historia de la unidad y destacó especialmente su forma de trabajo: “Como siempre, todo lo que hace Asistencia Técnica lo hace bien hecho”.
El libro Tres décadas de ciencia aplicada. La huella en la industria de la Dirección de Asistencia Técnica del INTA-Universidad de Chile se encuentra disponible para descarga gratuita aquí (dinta.cl).
