X Simposio Coacel en INTA

INTA presenta Canasta Básica Familiar Sin Gluten 2022

Menor disponibilidad y más caros: Canasta Básica Familiar Sin Gluten

Simposio Coacel: Enfermedad Celíaca y Alimentación Sin GlutenEl objetivo de la evaluación encabezada por la Corporación de Apoyo al Celiaco (COACEL) y el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), es evidenciar cómo afecta la post pandemia a las familias más vulnerables que dependen de la Canasta Básica, cuando ésta debe ser, además, “sin gluten”.

Según explica la académica del INTA, Magdalena Araya, la evaluación de la Canasta Básica Sin Gluten (CBF/SG) se realizó en la Región Metropolitana, específicamente en cinco tipos de locales de venta, desde supermercados a negocios de barrio, en cuatro sectores de distinta prioridad social.

Dentro de los principales resultados, el estudio muestra que la CBF/SG tiene mayor costo que la Canasta regular: los panes/cereales y bebidas mostraron las mayores diferencias (279% y 146%, respectivamente), mientras que las salchichas y carnes fueron las de menor variación (18.6%).

Asimismo, representa un 30.1% del salario mínimo, 10.7% más que el que el de la Canasta regular. En otras palabras, un salario mínimo cubre el costo de 5.2 y 3.3 Canastas con y sin gluten, respectivamente. “Esto quiere decir que si dentro de una familia en situación de vulnerabilidad hay un miembro con enfermedad celíaca debe destinarse un tercio del ingreso familiar para cubrir su alimentación”, explica Virginia Estévez, nutricionista y Magister en Nutrición y Alimentos del INTA y Coordinadora de Seguridad Alimentaria Coacel, aclarando que ello significaría una restricción de gastos en otros rubros o que el enfermo no siga estrictamente la dieta, lo cual tiene consecuencias graves en su salud.

Un resultado relevante es que la CBF/SG mostró pobre calidad nutricional, proveyendo 5% menos energía, 26% más de grasa y 25% menos proteínas que la canasta regular. “El menor aporte de proteína tiene relación con el limitado uso de ingredientes, pues el trigo se reemplaza por ingredientes como harina de maíz, de mandioca o de arroz, que son pobres en este macronutriente”, aclara Virginia Estévez, indicando que empiezan a aparecer en el mercado productos fabricados con harinas no convencionales que entregan un mejor aporte proteico, pero ello incrementa inevitablemente su precio.

Otro aspecto nutricional que está en falta es la fortificación de micronutrientes. Conforme al artículo 350 del Reglamento Sanitario, todas las harinas y subproductos incluyendo los libres de gluten deben fortificarse con vitaminas y minerales como tiamina, hierro, ácido fólico, vitamina D, entre otras. “Sin embargo, las harinas “sin gluten” en general no están fortificadas y la declaración es escasa en todos los productos panificados sin gluten. Tanto en macro como micronutrientes es urgente que se implemente la fiscalización de los productos sin gluten, tanto para verificar su condición sin gluten como para asegurar la fortificación”. Sobre la disponibilidad, esta varió entre 22.7% y 42.4% según la prioridad social del segmento evaluado. Es decir, que personas de comunas con alta prioridad frecuentemente deben trasladarse de comuna para abastecerse de la canasta sin gluten.

La profesora del INTA Magdalena Araya destaca que al comparar los resultados actuales con los obtenidos en 2016, la canasta sin gluten “sigue teniendo mucha menor disponibilidad y sigue siendo considerablemente más cara. En la primera evaluación era, en promedio, tres veces más costosa que la canasta regular con gluten. En el estudio actual la CBF/SG es un poco más de dos veces más cara, parecido al resultado obtenido en la primera evaluación”, dice. Y agrega que “otra diferencia es que esta vez los costos claramente se diferencian los tipos de alimentos. Por ejemplo, si uno va a las masas, (panes, masas y galletería, pastelería, etc.), cuestan hasta 300 - 500% más caro que en la canasta habitual”.

Llamó la atención que sólo 47% de los productos etiquetados “libres de gluten” declaran su condición de sin gluten mediante un logo o frase; los restantes solo son avisados en listados de “alimentos libres de gluten” de asociaciones privadas. Estos resultados despertaron interés y fueron ampliamente comentados en el X Simposio Enfermedad Celíaca y alimentación sin Gluten, cimentando caminos hacia una mejor vida, desarrollado en el INTA.

Otra de las alertas que pone la académica, tiene relación con el rol del Estado en esta materia. “Nos parece que las personas que están dependiendo de la Canasta Básica Sin Gluten deberían tener algún tipo de programa que los proteja. En la gran mayoría de los países, estos existen. En cambio, en Chile el Estado no da prioridad alguna al problema que enfrentan las personas que tienen una enfermedad celíaca y necesitan tener una dieta especial”.

Sobre el X Simposio Enfermedad Celíaca y alimentación sin Gluten

"Cimentando Caminos Hacia Una Mejor Vida", fue la frase que acompañó la décima versión de este simposio que aborda Enfermedad Celiaca y Alimentación sin Gluten. "Nuestra misión como instituto de investigación es construir evidencia y eso es lo que hace el grupo de la Dra. Araya, estudiando la enfermedad celiaca. La relación que tenemos con Coacel nos permite tener vinculación con el medio, que es precisamente lo que apunta este importante simposio", explicó el profesor Fransico Pérez, director del INTA - U. de Chile. En esta misma línea durante el Simposio la profesora Magdalena Araya, aclaró que el trabajo que se realiza es para visibilizar un problema que viven los pacientes con enfermedad celiaca y sus familiares. "Es un problema de todos los días  y deben vivir explicando porqué deben comer distinto. Cada vez aparecen más aristas de este problema". Estas aristas fueron visibilizadas en esta actividad en que además de participar la academia, estuvieron presentes grupos y asociaciones de personas con la enfermedad celiaca que intervienen a nivel social los espacios de salud.

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