Este 29 de junio de 2021, la alumna del Magíster en Envejecimiento y Calidad de Vida Gilda Leiva Neira rindió con éxito su examen de grado. Su tesis se tituló “Bases de Diseño y/o Adecuación de Establecimientos de Larga Estadía Para Adultos Mayores ELEAM, como Hogares Progresivos” y fue dirigida por el profesor Daniel Bunuot, de la Unidad de Nutrición Humana. Su co-directora fue la profesora Marcela Pizzi, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. La comisión evaluadora estuvo integrada por la profesora Sandra Hirsch, de la Unidad de Nutrición Humana del INTA, y los profesores Gerardo Weisstaub y Fernando Vio, de la Unidad de Nutrición Pública del INTA.
“El tema surgió de mi director de tesis, el Dr. Daniel Bunout. En una asignatura fuimos a un ELEAM donde él es voluntario y conversamos sobre cómo mejorar los establecimientos de larga estadía para adultos mayores en Chile”, cuenta Gilda Leiva acerca de los inicios de su investigación. “Luego de esa conversación, visité un modelo de ELEAM en Barcelona llamado Hogar Progresivo, lo cual me encantó, ya que estas residencias se preocupan de mantener la funcionalidad de los adultos mayores por el mayor tiempo posible. Al llegar a Chile, mi director me propuso establecer las bases de establecimientos de larga estadía en Chile como hogares progresivos. Luego de eso fui a ver estos hogares progresivos en Londres”, agrega.
RESUMEN Chile es el segundo país más envejecido de América Latina y para el 2025 será el país más envejecido de la región. La población adulto mayor de 60 años o más, corresponde al 16,2%. Las alternativas habitacionales como establecimientos de larga estadía para adultos mayores son selectivas en relación con el grado de dependencia del adulto mayor y nivel socioeconómico. Es debido a esto que las residencias u hogares de adultos mayores aparecen como una necesidad social, los cuales entreguen una mejor calidad de vida personal y familiar, considerando que la institucionalización de un adulto mayor no debiese significar un detrimento de su calidad de vida, ni mucho menos una desvinculación del núcleo familiar y social. Los hogares progresivos plantean el concepto de pequeñas viviendas-departamentos, los cuales buscan preservar la autonomía e independencia, además de seguridad y confort, manteniendo su funcionalidad y evitando el deterioro. Estas viviendas son seguras, no presentan barreras arquitectónicas, cuentan con profesionales especializados, para contribuir así a mantener la autovalencia por el mayor tiempo posible, con una estimulación temprana a los adultos mayores. En caso de presentarse un deterioro o dificultades para realizar las actividades básicas de la vida diaria, los adultos mayores no se someten al proceso de cambio de vivienda conocido como estrés por reubicación, lo cual les afecta a nivel emocional y mental. De esta forma la implementación de hogares progresivos mejorará la calidad de vida de los adultos mayores que desean residir en establecimientos de larga estadía, ya que les otorga mayor autovalencia. |