Tras dos años de trabajo conjunto, el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile y la empresa de base científico-tecnológica Symbiotech finalizaron un proyecto que evaluó el potencial de prebióticos, sustratos farmacéuticos y varias cepas probióticas para resistir los procesos digestivos para finalmente, alojarse en el ambiente colónico humano y mejorar la capacidad para degradar urea y producir ácidos grasos de cadena corta (AGCC), atributos esenciales que sugieren el potencial terapéutico de la microbiota intestinal para mejorar la salud de pacientes renales crónicos y personas con estreñimiento funcional.
El estudio comenzó con la caracterización de probióticos y prebióticos en el Laboratorio Centro de Alimentos y el Laboratorio de Microbiología y Probióticos del INTA, comparando cepas probióticas de cinco proveedores internacionales, evaluando su actividad, afinidad con sustratos, calidad técnica, inocuidad y la evidencia de estudios clínicos. Posteriormente, se observó el impacto de la combinación de prebióticos, sustratos farmacéuticos y probióticos seleccionados sobre microbiotas intestinales provenientes de pacientes renales, mediante el simulador SHIME, un sistema que replica distintos segmentos del tracto gastrointestinal, incluido el ambiente anaeróbico del colon, lo cual es fundamental para investigar el perfil de AGCC producidos y registrar el curso temporal de la degradación de urea por la comunidad microbiana.
Los hallazgos confirmaron que la microbiota, ya sea de individuos sanos o de pacientes renales, exhibe la capacidad bioquímica de degradar urea y producir AGCC y , en consecuencia, resulta razonable postular que la modulación de dicha actividad mediante ajustes en la dieta (prebióticos) o la modificación de la composición de la comunidad microbiana directamente con probióticos mejora parámetros relevantes para la homeostasis de la urea. En resumen, la investigación realizada respalda la importancia del equilibrio de la microbiota para el bienestar general del paciente.
Desde Symbiotech, Jorge Flores destacó que “esta actividad permitió unir experiencia clínica, capacidad de investigación y un enfoque innovador, dando origen a una serie de productos diseñados con prebióticos y mucílagos para reducir la urea, producir AGCCs y mejorar el tránsito intestinal, principalmente en pacientes renales, mediante la modulación de la microbiota”. Con el proyecto ya aprobado por Corfo y en concordancia con sus recomendaciones, nuestro próximo objetivo será la realización de un estudio clínico Fase IIB, para comprobar las propiedades terapéuticas e indicaciones de una fórmula que, entre otros beneficios, nos permita disminuir los niveles de urea y toxinas urémicas de manera tal que disminuya la frecuencia de diálisis.
La coordinación de este proyecto estuvo a cargo de la Dirección de Asistencia Técnica del INTA, encabezada por Carmen Gloria Yáñez. Al respecto, la directora explicó que “la gestión de esta iniciativa permitió alinear los objetivos estratégicos de Symbiotech con la excelencia científica de nuestros laboratorios. Haber gestionado este proceso, desde la llegada de la solicitud hasta la validación final, reafirma el compromiso de nuestra unidad con la transferencia de soluciones innovadoras basadas en la ciencia de la microbiota”.

