Ir al contenido

Discurso de inicio del período 2026–2030 de la directora del INTA U. de Chile, Prof. Lee Meisel

Discurso Directora INTA 2026-2030 Prof. Lee Meisel

Saludo y agradezco la presencia de nuestra Rectora, la profesora Alejandra Mizala; la Contralora  universitaria, Magdalena Gandolfo; de la Prorrectora, profesora Dorotea López; y de la exrectora, profesora Rosa Devés. Saludo a las vicerrectoras y al vicerrector de nuestra Universidad; a las decanas, los decanos y las autoridades de las facultades presentes. Quiero saludar de manera muy especial al profesor Francisco Pérez, Director del INTA hasta hoy, a quien tengo el honor de suceder. Y saludo también a las exdirectoras y exdirectores del INTA: doctor Fernando Vio, doctora Magdalena Araya y profesora Verónica Cornejo. Saludo también a representantes de academias, sociedades científicas e industria; al señor Alejandro Pinto, del CESFAM Dr. Félix de Amesti; y a toda la comunidad del INTA: directivos, académicas y académicos, estudiantes y personal de colaboración:

Recibo esta medalla con emoción y gratitud. Y, sobre todo, con plena conciencia de la responsabilidad que significa dirigir el INTA.

Lo hago en un momento especial. Nuestro Instituto cumple cincuenta años y comienza una nueva etapa. Este aniversario nos invita a valorar el legado de quienes construyeron el INTA. Y también a pensar en el Instituto que Chile necesitará en las próximas décadas.

El INTA nació de una visión integradora. Desde sus inicios entendió una cosa: los grandes desafíos del país no se resuelven desde una sola disciplina. Como dijo el doctor Fernando Mönckeberg: «Los problemas que afectan a la sociedad son siempre complejos y multifactoriales».

Esa convicción marcó su historia. El INTA contribuyó de manera decisiva a enfrentar la desnutrición infantil. Y no se trató solo del peso de los niños. Al nutrirlos a tiempo se protegió su desarrollo cerebral. Así, el doctor Mönckeberg y su equipo le dieron un futuro a este país. El INTA se transformó, además, en un referente nacional e internacional en nutrición, alimentos y salud pública.

Su aporte nunca se limitó al conocimiento. El INTA ha convertido la evidencia científica en políticas públicas y en acciones concretas que han mejorado la vida de las personas. Lo hizo frente a la desnutrición infantil. Lo sigue haciendo hoy, ante los nuevos desafíos de la alimentación. Y deberá seguir haciéndolo: con independencia, rigor científico y compromiso con el bien común.

Hoy Chile enfrenta problemas distintos, pero igual de urgentes. Ellos definen los tres pilares de nuestro proyecto. Primero: avanzar hacia alimentos y sistemas alimentarios saludables y sostenibles. Segundo: responder al envejecimiento de la población con una mejor calidad de vida. Tercero: enfrentar las enfermedades crónicas y otras condiciones nutricionales complejas.

Estos desafíos exigen una mirada transdisciplinaria. Debemos unir la ciencia fundamental, clínica y poblacional con la innovación y la formación. Y también con la asistencia técnica, la vinculación con el medio y las políticas públicas basadas en evidencia. Todo ello al servicio de la nutrición, la salud y la calidad de vida de las personas en Chile y en la región.

Para lograrlo, debemos fortalecer nuestras capacidades y conectar mejor a las personas y unidades del Instituto. Necesitamos una comunidad basada en el respeto mutuo y la colaboración. Una comunidad que cuide la calidad de vida institucional.

También debemos responder a cambios más amplios. El clima cambia. Los sistemas alimentarios son cada vez más internacionales. Esto plantea nuevas preguntas sobre la seguridad y la soberanía alimentarias. Debemos entender cómo estos cambios afectan la salud de las personas. Y también cómo nuestra producción y nuestro consumo afectan la salud del planeta.

Frente a estos desafíos, Campus Sur es una gran oportunidad. Esta colaboración tiene raíces profundas. A comienzos de este siglo, cuatro autoridades compartieron una convicción: sus capacidades eran más fuertes unidas que separadas. El profesor Mario Silva, de Ciencias Agronómicas; el profesor Guillermo Julio, de Ciencias Forestales; el profesor Santiago Urcelay, de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, hoy presente entre nosotros; y el profesor Ricardo Uauy, entonces Director del INTA. De esa voluntad nació Campus Sur. Y en 2002 nació también el Doctorado en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias, uno de sus primeros frutos concretos.

En esos años no existía todavía el concepto de One Health. Ese término se formalizó a nivel internacional recién en 2004. En Chile, la expresión One Health ha ganado fuerza en la última década. Pero en nuestra Universidad es una idea con raíces más antiguas. Gracias a la visión de estos cuatro líderes, la venimos estudiando y cultivando desde comienzos de este milenio. Y con ella hemos formado a nuevas generaciones: científicos, docentes, autoridades públicas y emprendedores. Porque esa alianza ya se adelantaba a los principios del One Health: la salud humana, la salud animal, la producción de alimentos y la salud de los ecosistemas están profundamente conectadas.

Hoy debemos renovar y profundizar ese compromiso. Junto a las facultades de Campus Sur podemos construir una mirada realmente articulada de la nutrición y la tecnología de los alimentos. Desde el suelo y el agua hasta la mesa, y sus efectos en la salud humana y planetaria.

El INTA puede ser un hub: un espacio que reúne y articula. No solo a las facultades de Campus Sur, sino también a otras facultades de la Universidad de Chile, a instituciones, a organismos como el DEMRE, al gobierno central y a los gobiernos regionales, y a organizaciones no gubernamentales, en Chile y en el extranjero. En torno a problemas que nadie puede resolver solo.

Este es el Instituto que queremos seguir construyendo: conectado, colaborativo y comprometido con los grandes desafíos del país.

En este nuevo período fortaleceremos cuatro ámbitos. La investigación de excelencia y su proyección internacional. La formación y los postgrados. La innovación. Y nuestras capacidades especializadas. Queremos que el conocimiento del INTA se traduzca en resultados concretos: políticas públicas bien fundadas, alimentos más saludables, procesos productivos más sostenibles, diagnósticos confiables, nuevas tecnologías y mejores oportunidades para las personas.

Nuestra Asistencia Técnica se creó en 1994, durante la dirección del profesor Ricardo Uauy a partir de una visión pionera: poner el conocimiento y las capacidades científicas del INTA al servicio de las necesidades del país. Por más de tres décadas ha trabajado con rigor, independencia, transparencia y responsabilidad. Así expresa nuestra vocación de «servir a partir de algo concreto».

Nada de esto será posible sin las personas.

Agradezco de corazón a la comunidad del INTA por la confianza que me ha entregado. A quienes construyeron esta institución. A quienes hoy la sostienen con su trabajo diario. Y a las nuevas generaciones, que la proyectarán hacia el futuro.

Agradezco especialmente a Maria Luisa Garmendia y a Angélica Reyes. Y a todas las personas que se han comprometido a acompañar este proyecto.

Quiero agradecer también a mi familia, hoy presente aquí: a Herman, mi marido, y a Matías, nuestro hijo.

Thank you for your love and for your unwavering support. Thank you for believing in me, even when I did not believe in myself. This journey is yours too.

Asumo esta Dirección con una certeza: no es un logro individual. Es una responsabilidad institucional y colectiva. Mi compromiso será escuchar, convocar, conectar capacidades y trabajar junto a toda nuestra comunidad.

Honraremos la historia del INTA proyectando su misión hacia el futuro. Y pondremos toda la fuerza de su conocimiento al servicio de Chile.

Construyamos juntos el futuro del INTA: integrado, colaborativo y con impacto para la sociedad.

Muchas gracias.

Galería de fotos

Últimas noticias

Académica del INTA Nelly Bustos es electa Senadora de la U. de Chile

La investigadora obtuvo 135 votos ponderados, equivalentes al 7,04%, resultado que la ubicó en el sexto lugar entre las candidaturas a representación transversal, para el período 2026-2030. Su propuesta puso énfasis en fortalecer la colaboración entre unidades, la investigación y la transdisciplina, en un escenario de crecientes desafíos para la Universidad pública. Además, fue electa secretaria de la Mesa del Senado.

Publicación en Food & Function

Lípidos de viborera mejoran parámetros metabólicos y el hígado graso

Una investigación liderada por académicos del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile desarrolló lípidos enriquecidos en dos ácidos grasos poco comunes en la dieta: γ-linolénico y estearidónico. El estudio evaluó su efecto en un modelo preclínico de obesidad y los resultados sugieren una reprogramación del metabolismo hepático.

Delegación internacional conoce trabajo del INTA en políticas alimentarias

Estudiantes y académicos de China, Chile, Perú y Brasil visitaron el INTA en el marco del programa internacional “China-Latin America Youth Responding to Global Challenges: 2026 Poverty Alleviation Challenge”. La jornada incluyó exposiciones sobre el aporte de la investigación a las políticas públicas en relación a etiquetado de advertencia y la experiencia del INTA en entornos escolares saludables, además de visitas a laboratorios y centros del Instituto.